El Corán dice que Dios pondrá ciertamente a prueba a las personas con algo de miedo, hambre y pérdida de riquezas, vidas y frutos, y da la buena noticia a los pacientes. Dice también que con la dificultad viene la facilidad, y que Dios no impone a un alma más de lo que puede soportar. Los musulmanes ven en el sufrimiento una oportunidad de crecimiento, humildad y un vínculo más cercano con Dios, y para los demás una llamada a ayudar.
Los musulmanes creen también que gran parte del sufrimiento procede de la injusticia humana que Dios permite porque ha dado a las personas libre elección, y que en la otra vida todos los agravios se repararán: los oprimidos recibirán justicia y el dolor de un niño inocente será respondido con una gran recompensa. Como toda fe, el Islam no pretende explicar cada caso, y pide confianza en la sabiduría de Dios.