Prescribía a su gente la azalá y el azaque, y fue bien visto de su Señor.
2
Levantar la Casa
Junto con su padre Ibrahim levanta los cimientos de la Casa. Ruegan: “Señor nuestro, acepta esto de nosotros. Haznos musulmanes para Ti, y de nuestra descendencia una nación musulmana.”
¡Y haz, Señor, que nos sometamos a Ti, haz de nuestra descendencia una comunidad sumisa a Ti, muéstranos nuestros ritos y vuélvete a nosotros! ¡Tú eres, ciertamente, el Indulgente, el Misericordioso!
¡Señor! Suscita entre ellos a un Enviado de su estirpe que les recite Tus aleyas y les enseñe la Escritura y la Sabiduría les purifique! Tú eres, ciertamente, el Poderoso, el Sabio».
3
El valle junto a la Casa Sagrada
Ibrahim dice que estableció a parte de su descendencia en un valle sin cultivo junto a la Casa Sagrada, para que establezcan la oración, y pide que los corazones se inclinen hacia ellos y que se les provea de frutos. Alaba a Allah, que le dio a Ismail y a Ishaq en la vejez.
¡Señor! He establecido a parte de mi descendencia en un valle sin cultivar, junto a tu Casa Sagrada, ¡Señor!, para que hagan la azalá. ¡Haz que los corazones de algunos hombres sean afectuosos con ellos! ¡Provéeles de frutos! Quizás, así, sean agradecidos.